Zaratustra dice:
A buen pesar mío,
me tengo que reír
ante tanta palabrería
que mancha la poesía
en desdicha y osadía
y te devuelvo la hoja
en un estilo que no es mío
de un castellano antiguo,
en una rima de antaño
que mi blog empañó.
Respuesta, no por ofensa,
sino por lo irrisorio del asunto,
no es mi sino
gastar tinta en este difunto,
pero merece ver quien eres,
y es que, entre tanto insulto
me hace gracia tu dolencia
y se descubre en transparencia
quien es el crio en esencia.
Quién manda a no entender
lo que realmente no está escrito
y, a criticar sin sentido ni argumento,
a mi parecer, lo único merecido
es un espacio vacío.
En el que por su boca caga,
mejor tenerla cerrada,
pues el buen comer,
no produce arcadas.
Es bien que elijo y decido,
que entra o no en mi vida,
a buen encomienda de mi libertad,
que a cada uno es dado.
Para esta vez, una concesión
por el esfuerzo mostrado,
y es que no has argumentado
el hecho de ser borrado.
Principios de libertad y elección,
razón de moral sobre una cuestión,
sobre lo que es preciso y correcto,
relativo a un espacio donde escribo,
y es que no mancho lo que no es mío,
a no ser que sea constructivo,
y es que en la vida
como en la gramática,
HAY REGLAS.
Escupir no es elegante,
prefiero esculpir escribiendo,
algo más tolerante.
Creando belleza en
forma y contenido,
sin enmascarar con “buenas palabras”
un cuchillo afilado
que cree haberme fustigado
estando envenenado.
De amargor me llena,
tener que trabajar en estos menesteres,
del que esperaba encontrar
un reto entre las letras
sobre un asunto refutado.
Sin embargo, se muestra,
adornos pintados
mera opinión,
que se convierte en quimera.
Inventando reglas, intenta comparar:
dormir, soñar y no sé qué más.
En las cuestiones sociales,
quiero entender,
que el que intenta deshonrar,
no es para bien llamarse amigo,
y si en algún momento dañé,
por generar un silencio,
ya pedí perdón dando explicación
ante ese hueco solitario.
Si el origen del texto
dio lugar a error, ya lo corregí,
y di gracias por esa visión.
No tiene cabida agravar,
algo que ya no tiene sentido,
y que por su concepción
interprete lo que le venga en gana;
no es motivo de publicación.
Es muestra de una mente dañada.
Acabo con un refrán que mi querido abuelo me mostró:
“al que le pique, ajos come”
NOTA: “al que le pique, ajos come”
Es una frase que sirve a su autor como excusa para no disculparse.
-Así que cortésmente ya me disculpé por borrar lo que no merecía ser publicado
y ahora publico lo que merece ser reprochado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario