martes, 30 de marzo de 2010
PRIVATIZACIÓN
“Como una cuchilla, se va hundiendo lentamente a estacazos, la propia mano se hunde en el cuerpo, con el arma que el mismo a creado, lo público y lo privado se funde, provocando una sangría que no beneficia a nadie. Las ratas voladoras pululan con el olor a sangre. El “gobierno” (que ha perdido el significado de su terminología inicial) a sucumbido al poder de las corporaciones…”
Poco a poco vemos como instituciones que antes eran públicas se van privatizando, se justifica gracias al libre mercado de competencia con el que se conseguirá una máxima eficacia y se reducirán los costes, con lo que producirá una mayor calidad a un bajo precio…
La creencia de que existe un mercado perfecto es una ilusión, la conducta humana, el mercado, las ciencias sociales, son ciencias fácticas y no exactas como el caso de las matemáticas. Es más, aún pudiendo ser un mercado perfecto, no tenemos capacidad de atención, análisis y tiempo para calcular todos los factores. Imagínese que en su ciudad existen tres bancos en los que le ofrecen una serie de condiciones por ingresar su dinero ¿A cuál iría? Parece claro, al que mejores condiciones le de. La ciencia deja de ser exacta en cuanto se multiplican los factores, hay 20 bancos, no tiene tiempo, hay mucha información y otra tanta información que no tiene por que al banco (que le interesa el beneficio ante todo) no le interesa que usted tenga esa información y, además, elegir el banco donde ingresar sus ahorros no se convierte en la única actividad, también tiene que trabajar, comer, dedicar tiempo a sus familiares, amigos, pagar facturas, etc. la atención se reduce, en la mayoría de los casos nos dejamos llevar por las emociones, la intuición y no por el pensamiento analítico, entonces la ciencia deja de ser exacta…
Volviendo al tema principal, la privatización deja de ser un servicio para el beneficio de los contribuyentes a ser un lucro como beneficio de la empresa.
La parte de la efectividad es algo que me inquieta, los funcionarios, con sus “derechos” y su seguridad, pierden motivación y, donde ocho funcionarios hacen el trabajo, ahora una empresa privada lo hace con cuatro y además se lleva beneficios. Sí es así, es que los funcionarios no deben ser muy eficientes o la empresa “explota” a sus trabajadores. Pongamos que la empresa no se lleva beneficio, entonces podríamos contratar a dos trabajadores más y además ahorrar en costes pues supuestamente serían más eficientes. Sin entrar en más debates y análisis, hay algunos aspectos que son claramente perjudiciales: el primero, la privatización destruye empleo, donde eran ocho, ahora quedan la mitad. Segundo, con privatización los trabajadores pierden sus derechos, tienen peores condiciones, hacen más horas, cobran menos, tienen contratos inestables, etc. Tercero, sé beneficia un intermediario (el empresario) y no los contribuyentes que son los que pagan el servicio a través del estado.
Aún así tiene algunas ventajas, aumenta la eficiencia y disminuye el gasto.
ALGUNAS IDEAS
Cómo solventar estas peculiaridades, el gobierno tiene en marcha la propuesta de “concurso público” para aquellas empresas que ofrezcan el mejor proyecto con un presupuesto reducido, por tanto donde supuestamente hay “competitividad” y “eficacia” los gastos que se reducen suelen ser debidos a reducción de personal y de sus respectivos derechos como hemos dicho. Para solucionar esto, las empresas que debieran presentarse a dicho concurso tendrían que ser “sociedades comunitarias”, es decir, sociedades en las que el beneficiario no sea un empresario, si no los propios trabajadores, esto debería ser impulsado por el gobierno, ¿Cómo? Hoy en día existen las Cooperativas y las Sociedades Laborales, donde los beneficios se reparten entre sus trabajadores, lo que pasa es que no existe información, ni se promueve lo suficiente. Debería existir una figura perteneciente al gobierno que actuara como “empresario-emprendedor” que gestionara dichas Sociedades, dado que no todo el mundo tiene esos conocimientos y quien los tiene (claro está) prefiere una sociedad limitada, es decir, la empresa privada. Si se cede los servicios públicos a otros organismos, que sean estos también “públicos” en el sentido de que la comunidad se beneficie de estos y vuelvan a la sociedad y no al empresario.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
La privatización como una señal más de la obsolencia del Estado como institución de organización política. El problema, considero yo, no es la privatización en sí, pues la gestión de los recursos por agentes no estatales es un fin que se debe perseguir y procurar, el problema está en quiénes son los que están gestionando esos recurso, poruqé son ellos y cómo son conseguidos, por qué casualmente son magnates del mercado monopólico. y un problema mucho más grave, por qué se permite el lucro de la actividad pública.
Un saludo al bloger.
GRACIAS POR TU COMENTARIO SANTIAGO.
La gestión de los recursos es legítima de todos y es nuestro deber mantener una ECONOMÍA SOSTENIBLE, como se refleja en el vídeo. El problema está en la distribución de los recursos, unos pocos son los que mueven los hilos, desde el pequeño al gran empresario. Es el cambio de mentalidad sobre lo que es "economía" lo que cambiará las cosas, "lo que beneficia a todos me beneficia a mi" y no "sólo beneficiarme, por lo tanto, perjudicando a otros".
Publicar un comentario